El Gobierno de Corea del Sur ha decidido actuar ante el incremento de los precios de la memoria DRAM y NAND, impulsado por problemas de coste de vida y acceso digital. La subida de precios está dificultando la adquisición de ordenadores, afectando especialmente a estudiantes.
En lugar de controlar directamente el precio de los chips, la estrategia gubernamental se centrará en proteger al consumidor mediante la vigilancia del mercado, la reutilización de equipos públicos, la concesión de subsidios y ajustes en las tarifas de telefonía móvil.
Tendencias del mercado, como las anticipadas por TrendForce, señalaban un aumento del 58% al 63% para la memoria DRAM y del 70% al 75% para la memoria NAND Flash en el trimestre actual. Este fenómeno ocurre a pesar de una menor demanda, ya que los fabricantes están priorizando la producción de componentes de mayor margen, como la memoria HBM para IA, la memoria para servidores y los SSD empresariales. Como resultado, los segmentos de PC y consumo experimentan una oferta reducida y una mayor presión en los precios. En Corea, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de los ordenadores aumentó un 12.4% interanual en marzo, marcando el segundo mes consecutivo de alzas de dos dígitos.
Medidas Gubernamentales Combinadas para el Sector Industrial y Social
Una de las iniciativas más destacadas del gobierno surcoreano es el reacondicionamiento de ordenadores usados por organismos públicos. El año pasado, la administración desechó más de la mitad de los 22,000 ordenadores retirados, a pesar de que muchos aún eran funcionales para tareas básicas tras una reparación. La nueva política prioriza la reutilización y el aumento de donaciones a programas dirigidos a colectivos vulnerables.
Adicionalmente, se ampliarán los programas de ayuda para estudiantes de hogares con bajos ingresos, ofreciendo subsidios para la compra de ordenadores. Se estima que la ayuda podría ascender a 1,042,000 wones (aproximadamente 605 euros o 710 dólares) por persona. El gobierno también ha pactado con los tres principales operadores de telecomunicaciones del país (SK Telecom, KT y LG U+) la extensión de sus planes 4G LTE y 5G a una modalidad que permite la navegación continua a una velocidad mínima de 400 Kbps una vez agotado el bono de datos. El objetivo es garantizar “derechos básicos de comunicación”, y se prevé que unos 7.17 millones de usuarios se beneficien, generando un ahorro anual estimado de 186 millones de euros.
El Estado se compromete a vigilar activamente el mercado. El Ministerio de Comercio, Industria y Energía, junto con la Comisión de Comercio Justo, realizarán inspecciones en los mercados de memoria DRAM, ordenadores de sobremesa y portátiles para detectar prácticas desleales, irregularidades en la distribución o posibles abusos. Si bien Corea del Sur no pretende frenar una tendencia global por sí sola, busca evitar que la escasez internacional se vea agravada por conductas oportunistas dentro de su mercado nacional.
