Las consolas, a menudo vistas solo como dispositivos de juego, poseen un hardware capaz de realizar otras tareas. Siguiendo el ejemplo de la PS5 ejecutando Linux, ahora se ha demostrado el potencial de una Nintendo Switch modificada para mejorar significativamente la velocidad de una impresora 3D antigua.
Las impresoras 3D han evolucionado desde su llegada al mercado de consumo, ofreciendo desde modelos económicos hasta opciones avanzadas y costosas. La Prusa MK3S, lanzada en 2019 por alrededor de $1,000, se consideraba una impresora de gama media-alta, superando a muchas alternativas más caras de la época.
Prusa MK3S con Klipper y Nintendo Switch Modificada: Un Salto de Velocidad en Impresión 3D
A pesar de ser una buena impresora en su momento, la Prusa MK3S muestra limitaciones actuales, especialmente en velocidad de impresión. El modder Cocoanix 3D Printing abordó esta cuestión utilizando el firmware Klipper. A diferencia de firmwares como Marlin, que dependen de la potencia de la propia impresora, Klipper permite que un dispositivo externo gestione los cálculos, lo que resulta en una mejora sustancial de la velocidad al seguir instrucciones en tiempo real.
Sorprendentemente, incluso una Nintendo Switch modificada (con Linux instalado) es capaz de reducir el tiempo de impresión 3D en un 90%. Un ejemplo notable es la impresión del modelo ‘Benchy’, que pasó de tardar 90 minutos a completarse en tan solo 8 minutos y 41 segundos. Esto evidencia el cuello de botella de procesamiento que existía anteriormente en la impresora.
De 400 mm/s a 17,000 mm/s² de Aceleración: Limitaciones del Extrusor y la Calidad
La combinación de la Nintendo Switch y la Prusa MK3S podría ofrecer aún más, pero se vería limitada por las capacidades del extrusor y el cabezal de impresión. Teniendo en cuenta estas restricciones, se alcanzó una aceleración de 17,000 mm/s², un incremento masivo desde los 400 mm/s originales, utilizando la tecnología Input Shaper. Sin embargo, a estas velocidades extremas, la calidad de impresión se ve afectada considerablemente, ya que el hardware no fue diseñado para soportar tales exigencias.
La principal ventaja de Klipper radica en su flexibilidad, permitiendo la integración de dispositivos externos, nuevas interfaces y mejoras de rendimiento a través de tecnologías como Input Shaper. Klipper es relativamente fácil de instalar y configurar mediante archivos de texto, y es compatible con interfaces populares como Mainsail y Fluid. Para la Prusa MK3S, el extrusor y el cabezal imponen el límite de velocidad, por lo que el uso de dispositivos más potentes que una Switch no necesariamente resultaría en una mayor velocidad de impresión. Es por ello que se suele optar por soluciones más sencillas, como una Raspberry Pi, para aprovechar los beneficios de Klipper.
